Consejos y cuidados del frigorífico

¿Estás tratando a tus electrodomésticos como se merecen? No te preocupes, hoy te traemos una serie de sencillos consejos y cuidados del frigorífico, que lograrán prolongar la vida útil y la eficiencia de este. Comprobarás de primera mano que con dedicarle apenas unos minutos de manera periódica, podrás evitarte auténticos quebraderos de cabeza. Acompáñanos y no te arrepentirás. ¡Comenzamos!

Beneficios de los cuidados del frigorífico

En primer lugar, conviene hacer hincapié en los beneficios de cuidar nuestro frigorífico. Como ya hemos dicho antes, a mayor cuidado de nuestro frigorífico, mayor vida útil. Sin embargo, lo que hemos de tener en cuenta es cuánto más lograremos alargar dicha vida útil. La estadística dice que teniendo en cuenta su funcionamiento permanente y su constante rendimiento a lo largo de todo el año, los frigoríficos pueden durar en óptimas condiciones entre 12 y 16 años. Sin embargo, podemos alargar esta vida útil en hasta 4 años si llevamos a cabo un cuidado meticuloso de nuestro electrodoméstico.

Otro de los factores tener en cuenta es sin duda el ahorro económico. Un frigorífico en óptimas condiciones resulta hasta un 30% más eficiente que uno que carezca de cuidados específicos. Además, las posibles reparaciones de un frigorífico con un mantenimiento riguroso resultan considerablemente inferiores a las generadas en uno más descuidado.

Consejos, cuidados y trucos para alargar la vida del frigorífico

Como podrás comprobar, la mayoría de trucos y consejos nacen de la necesidad de solucionar los principales problemas que surgen en el uso cotidiano de nuestro frigorífico. Así que, veamos algunos consejos para lograr prolongar la vida útil de nuestro frigorífico.

Cuánto cargar el frigorífico

Aunque todos deseamos ver nuestra nevera repleta de alimentos, debemos tener en cuenta lo que esto implica para el propio electrodoméstico. Si tenemos en cuenta que el funcionamiento del frigorífico depende de la circulación del aire frío a lo largo de este, pronto comprenderemos que a mayor cantidad de obstáculos, obtendremos menor refrigeración. Esto, deriva en un mayor requerimiento por parte del frigorífico, y por ende, en un consumo y gasto mayor.

Dicho lo cual, te sugerimos ordenar tus alimentos de manera más eficiente y tratar de reservar un mínimo de espacio entre ellos para propiciar el correcto funcionamiento del aparato.

Carga del frigorífico alta.

A qué temperatura se debe poner el frigorífico

Debemos prestar especial atención a la temperatura de nuestro frigorífico. Mantener nuestros alimentos a una temperatura idónea resulta crucial para la conservación de sus nutrientes y la duración de estos.

Sin embargo, debemos conciliar las necesidades de nuestros alimentos con el nivel de esfuerzo que requerimos de nuestro frigorífico. La media de temperatura de un frigorífico doméstico puede oscilar entre los 4 y 5 grados. De esta manera podemos conservar los alimentos de manera más que suficiente, sin requerir un esfuerzo excesivo por parte de nuestro electrodoméstico. Además, a esta temperatura evitaremos la eventual y molesta congelación de algunos alimentos.

Cuidados del frigorífico. Termómetro e indicador digital.

Para optimizar el rendimiento de nuestro frigorífico, resulta de utilidad adaptar su temperatura en función del contenido. De esta manera, si el frigorífico está muy lleno, es recomendable bajar levemente la temperatura. Así, podremos asegurarnos de que todos los alimentos se encuentren igualmente refrigerados. Con bajar uno o dos grados, será más que suficiente.

No obstante, como comentamos en el punto anterior, te recomendamos no llenar en exceso el frigorífico. Si tu frigorífico no es de última generación, es posible que carezca de indicador digital de temperatura. Si quieres mantener un mínimo control de su temperatura, te recomendamos hacerte con un termómetro que poder guardar en tu frigorífico.

Evita abrir y cerrar el frigorífico en exceso

Esta medida, que a priori pueda parecer obvia, es una de las más ignoradas. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que cada vez que abrimos el frigorífico, la temperatura de este se eleva, haciendo trabajar al compresor para compensar dicho contraste. En definitiva, te recomendamos reducir el número de visitas a la nevera, y procurar que estas sean lo más breves posible.

Limpieza al detalle

Por supuesto, un frigorífico limpio gozará de una vida útil mucho mayor que uno que no se limpia con tanta frecuencia. La limpieza de componentes con un gran desgaste, como herrajes, asas, bisagras, botelleros, hueveras, y cajones, logrará prolongar su vida útil.

Uno de los elementos que requieren mayor cuidado y limpieza es el serpentín. Dada su posición, tan alejada de la mano del usuario, es sencillo ignorarlo. Este dispositivo, ubicado tras la nevera, resulta determinante para el correcto funcionamiento de nuestro frigorífico, y tiende a acumular polvo, suciedad e incluso escarcha. Todo ello puede interferir en el flujo de aire del frigorífico, requiriendo una vez más de un mayor esfuerzo por parte del aparato.

Dónde colocar el frigorífico

Un error muy común a la hora de ubicar un frigorífico es hacerlo cerca de fuentes de calor. No importa si se trata de una vitrocerámica, un microondas, o un horno. Cualquier fuente de calor externa afectará al rendimiento de la nevera, que habrá de compensar esa diferencia térmica con un esfuerzo extra. Es por eso que, a la hora de comprar frigorífico, habremos de tener en cuenta el espacio reservado para nuestra nevera.

Otro factor a tener en cuenta a la hora de ubicar nuestro frigorífico es la separación entre la pared y el serpentín. Siempre es recomendable dejar una distancia de seguridad para que el flujo de este sea óptimo. Con una separación de 10 cm con respecto a la pared, será suficiente.

Ubicación incorrecta del frigorífico.

Cuidados del frigorífico: Cómo evitar otras averías

Gracias a los consejos que hemos enumerado hasta ahora, lograrás evitar algunas de las averías más frecuentes en tu frigorífico. Sin embargo, como parte esencial del cuidado y mantenimiento de este, merece la pena hablar algunas de ellas.

El “No frost” no funciona, pero el congelador sí

La función “No Frost” de los frigoríficos de nueva generación evita la generación de escarcha y hielo en la nevera. Sin embargo, en ocasiones puede resultar un poco confusa debido a su funcionamiento. Por eso, si encuentras una placa de hielo puntual que el sistema debía haber evitado, es posible que simplemente se haya bloqueado la ventilación, o que la distribución de alimentos no sea óptima.

Averías en el No Frost

Si ninguna de estas opciones soluciona el problema, es posible que el frigorífico requiera de una reparación eventual, como un cambio de termostato, ventilador, o compresor.

Fuga de gas del frigorífico

Si todo va como es debido, es muy improbable que nuestro frigorífico sufra una fuga de gas. Sin embargo, algo tan simple como que los conductos del compresor o alguna de sus juntas se averíen es una posibilidad. En ese caso, percibiremos un olor extraño. Dada su peligrosidad, no dudes en contactar con un técnico, para evitar males mayores.

Conclusión

Como puedes comprobar, resulta sencillo mantener unos cuidados mínimos del frigorífico en óptimas condiciones. Bastará con prestar un poco de atención a los puntos mencionados en el artículo y verás prolongar la vida útil de tu frigorífico considerablemente.

Esperamos que hayas disfrutado de nuestro artículo, y te haya resultado de utilidad. Te esperamos en nuestro estudio de cocinas en Vitoria-Gasteiz, donde te atenderemos encantados. Además, si lo deseas, resolveremos cualquier duda acerca de tu frigorífico y electrodomésticos.

¡Nos vemos en el próximo artículo!


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